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Plantas Medicinales Para El Aparato Reproductor Femenino

hierbas medicinales para el aparato reproductor femenino

En esta sección nos centramos en el aparato reproductor femenino, pues es el más propenso a padecer problemas específicos. Dada la naturaleza de la anatomía humana, el aparato reproductor masculino no posee un mismo grado de comple­jidad estructural y funcional.

El milagro del nacimiento es un misterio más inherente a la forma corporal de la mu­jer que a la del hombre.

El principal problema físi­co que se manifiesta en los hombres está asociado con la próstata y ello se trata en el aparato urinario. Las infecciones del aparato reproductor mas­culino deberían enfocarse del mismo modo que las infecciones del aparato femenino.

Para que el aparato reproductor sea un todo y funcione de un modo equilibrado e integra­do, el cuerpo y el espíritu deben estar bien y deben desarrollarse como un todo. Si la dieta es deficiente, pueden aparecer problemas menstruales o de flujo vaginal.

Si el modo de vida no es armónico, el sistema dedicado a la creación de la nueva vida se verá afectado ne­gativamente. Para que los niños nazcan sanos y perfectos, para que crezcan bien, el estilo de vida de la mujer embarazada debe ser perfecto.

Por tanto conviene controlar su salud en gene­ral, pero también controlar sus relaciones con el mundo: buscar apoyo emocional. Hay que examinar su vida mental: ¿piensa de forma po­sitiva? ¿Qué clase de libros lee, qué películas ve, en qué tipo de política está implicada?

Su energía interior está afectada por la energía que le rodea, pero mucho más por el modo en que se relaciona con ella. Debe estar en paz con su mundo y en su relación con él.

Las enfermedades del aparato reproductor femenino

En este apartado dividiremos las enfermedades del aparato reproductor en cuatro grupos: las asociadas con el ciclo menstrual, con el embarazo y el parto, con la menopausia y con las infecciones.

Hierbas para el aparato reproductor femenino

Un gran número de hierbas son beneficiosas para aparato reproductor femenino. Como de costumbre, para poder comprender el enfoque herbario las agruparemos según sus propiedades.

Resul­ta extraordinario que muchas de las hierbas para el aparato reproductor femenino, que no pueden ser duplicadas por los remedios europeos, nos hayan llegado de las culturas de los indios de Norteaméca.

Cabría suponer que se debe a la profunda resonancia que existían entre ellos y la Madre Tierra, resonancia que se manifestaba en términos fí­sicos, de una profunda curación y ayuda para las mujeres en el proceso del parto.

A continuación, vemos cómo la fitoterapia puede ayudar a las diferentes enfermedades o problemas del aparato reproductor femenino.

Los tónicos uterinos

Los tónicos uterinos tienen una acción especial­mente tonificante sobre todo el sistema, tanto en los tejidos de los órganos, como en su funciona­miento. Si bien cada uno tiene sus acciones asociadas únicas (que deberían controlarse a fin de encontrar los más adecuados) ayudan a todo el aparato reproductor.

Los remedios como:

Son utilizados para curar en un senti­do holístico. Con frecuencia están indicados cuan­do no existe una enfermedad aguda evidente, pero sí cuando una debilidad de los órganos sexuales tiene un efecto perjudicial en todo el cuerpo.

Las emenagogas

Las hierbas emenagogas estimulan y promueven un flujo menstrual normal. Aunque la mayoría de los tónicos uterinos son también emenagogos, que ac­túan normalizando el sistema, existen muchos de ellos que no curan especialmente el sistema como un todo.

Hay incluso hierbas emenagogas que tie­nen como efecto una estimulación que raya en la irritación, que en algunos casos puede ser beneficio­sa, pero es también la acción de las hierbas aborti­vas.

En el embarazo y el parto se incluye una lista de las hierbas que deben evitarse durante el embarazo.

Las emeagogas más útiles (entre una cantidad potencial­mente infinita) son:

La más apropia­da de éstas para un tratamiento específico debería determinarse considerando sus acciones asociadas.

Los normalizadores hormonales

Los normalizadores hormonales constituyen un grupo importante. Se ocupan de equilibrar y nor­malizar el funcionamiento de las glándulas endo­crinas y de ayudar al funcionamiento propio del aparato reproductor.

Puesto que son tratadas en el apartado del sistema glandular, sólo se mencionarán las más importantes: el sauzgatillo. Este valioso remedio normaliza la actividad del es­trógeno y de la progesterona, y por tanto encuen­tra aplicación en todos los aspectos de la disfun­ción menstrual, y especialmente en las afecciones asociadas con la menopausia.

Las astringentes

Las hierbas astringentes se utilizarán con frecuencia en el contexto de este sistema, y las siguientes tienen una especial afinidad con él:

Sin embargo, otras astringentes también pueden ser úti­les.

Las demulcentes

Las hierbas demulcentes se utilizan con frecuencia para proporcionar una acción suavizante y curativa sobre las membranas mucosas del sistema. Los de­mulcentes urinarios suelen ser apropiados. Entre ellos se encuentran:

Las antisépticas

Cuando una afección exige el uso de hierbas anti­sépticas, se podrá utilizar una de las antisépticas generales o uno de los antisépticos urinarios:

Las alterativas y los tónicos linfáticos

Dado que las afecciones del aparato reproductor afectarán a todo el cuerpo y se verán afectadas por la condición de todo el cuerpo, a menudo es apropiado utilizar hierbas alterativas y tónicos linfáticos, como el Iris versicolor, el lampazo mayor, el amor de hortelano, la Echinacea angustifolia, la hierba carmín o la zarzaparrilla.

Otras hierbas

Puesto que con frecuencia se manifiesta una acumulación de agua, asociada con afecciones del aparato reproductor, es posible que deban utilizarse hierbas diuréticas, pues su uso apropiado controlará dicha acumulación.

El funcionamiento adecuado del aparato digestivo es esencial para la salud; por tanto, el uso de hierbas amargas puede constituir una ayuda adicional.

Las nervinas

La actividad adecuada y sana de los nervios es vital para que el aparato reproductor funcione correctamente. Muchas de las emenagogas tienen una actividad nervina, pero además vale la pena considerar el uso de las hierbas relajantes: mundillo, tercianaria y valeriana. Las nervinas tónicas, como la damiana y la avena también resultarán útiles.

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